Preply para aprender japonés: mi experiencia
Preply para aprender japonés: mi experiencia con clases particulares online, horarios flexibles y una clase semanal adaptada a mi ritmo.
¡Konnichiwa!
Hoy quiero hablaros de algo que he incorporado recientemente a mi rutina de estudio y que está teniendo un impacto bastante positivo en mi aprendizaje: las clases particulares de japonés online con Preply.
Actualmente estoy dando una clase de japonés a la semana, que complemento con todo el estudio que sigo haciendo por mi cuenta.
Después de un tiempo siguiendo esta rutina, estoy notando una mejora bastante significativa y, sobre todo, siento que estoy aprovechando las clases mucho más que en mi primera experiencia estudiando japonés con un profesor.
Pero para entender por qué he terminado utilizando Preply hay que volver un poco atrás.
Mi primera experiencia con clases de japonés
Esta no es la primera vez que recibo clases de japonés.
Hace un tiempo estuve apuntado a una academia donde las clases eran grupales. La experiencia inicialmente fue buena, pero había un problema que para mí terminó siendo determinante: los horarios.
Por motivos laborales no siempre podía adaptarme al horario establecido por la academia y por el grupo.
Si una semana no podía asistir, la clase seguía adelante. Si volvía a ocurrir, el resto del grupo continuaba avanzando mientras yo empezaba a acumular contenido pendiente.
Y llegó un momento en el que sentía que me estaba quedando fuera del ritmo del grupo.
No era un problema de la academia ni del profesor. Simplemente el formato no se adaptaba bien a mi situación.
Cuando tienes un trabajo y tus horarios pueden cambiar, comprometerte durante meses con una determinada hora todas las semanas puede resultar complicado.
Por eso, cuando decidí volver a buscar un profesor de japonés, tenía bastante claro que esta vez necesitaba algo diferente.
¿Por qué elegí Preply para aprender japonés?
Principalmente, por la posibilidad de encontrar un profesor que pudiera adaptarse mejor a mis horarios y mis necesidades.
En Preply puedes buscar profesores particulares de japonés y consultar sus horarios disponibles antes de reservar una clase. Para alguien que necesita compaginar el aprendizaje con el trabajo, para mí esta flexibilidad marca una diferencia enorme.
Además, al tratarse de clases individuales, puedo trabajar directamente sobre aquello que necesito mejorar.
No tengo que seguir necesariamente el mismo ritmo que otras personas. Si algo me cuesta más, podemos dedicarle más tiempo. Si algo ya lo tengo bastante interiorizado, podemos avanzar.
Actualmente estoy haciendo una clase particular a la semana, y ese ritmo me está funcionando muy bien.
Estudiar por mi cuenta ha hecho que disfrute más las clases
Hay otra diferencia importante respecto a mi primera experiencia.
Durante todo este tiempo he seguido aprendiendo japonés por mi cuenta.
He estudiado vocabulario, gramática, hiragana, katakana, kanji y he utilizado distintas aplicaciones y recursos para continuar avanzando hacia mi objetivo del JLPT N5.
Y creo que llegar ahora a las clases con esa base ha cambiado completamente mi experiencia.
Estoy disfrutando mucho más las clases y siento que puedo aprovecharlas mejor.
Ya no parto completamente desde cero.
Muchas veces el profesor explica algo y puedo relacionarlo con una estructura que ya había estudiado anteriormente. O aparece una palabra que ya conozco y puedo concentrarme en cómo utilizarla correctamente dentro de una frase.
También puedo llevar dudas que me han surgido estudiando durante la semana y recibir una explicación directamente de un profesor.
Es uno de esos momentos de:
なるほど!— ¡Ahora lo entiendo!
Para mí, el estudio autodidacta y las clases particulares no están compitiendo entre sí.
Todo lo contrario.
Se complementan.
Antes de empezar clases, aprendería hiragana y katakana
Si tuviera que dar un consejo basándome exclusivamente en mi experiencia, sería este:
intentaría aprender hiragana y katakana antes de empezar seriamente con las clases.
No hace falta dominarlos perfectamente ni leer japonés a una velocidad increíble.
Pero sí creo que reconocer con cierta soltura ひらがな y カタカナ permite aprovechar muchísimo mejor una clase.
Cuando todavía tienes que detenerte continuamente a pensar qué sonido representa cada carácter, buena parte del esfuerzo está simplemente en intentar leer.
Si esa parte ya empieza a salir de forma más natural, puedes concentrarte en lo verdaderamente importante: comprender la frase, aprender vocabulario, entender la gramática, escuchar al profesor y atreverte a responder.
En mi caso, llegar a esta segunda etapa de clases después de haber avanzado por mi cuenta ha hecho que pueda seguirlas con un ritmo mucho mejor.
Mi rutina: una clase semanal + estudio personal
De momento no quiero cambiar demasiado esta fórmula.
Mi rutina actual consiste básicamente en:
una clase particular de japonés a la semana + estudio por mi cuenta durante el resto de la semana.
La clase me permite practicar, recibir correcciones, resolver dudas y trabajar directamente con un profesor.
El resto de la semana continúo estudiando a mi ritmo y reforzando lo que voy aprendiendo.
Y después de haber probado anteriormente las clases grupales, creo que este formato encaja mucho mejor con mi situación actual.
Sobre todo porque puedo integrar el japonés en mi vida sin que un cambio de horario laboral signifique volver a quedarme atrás.
¿Recomiendo Preply para aprender japonés?
Por mi experiencia hasta ahora, sí.
Especialmente si estás buscando clases particulares de japonés y, como me ocurre a mí, necesitas cierta flexibilidad para poder compaginarlas con el trabajo.
Eso no significa que encontrar un profesor vaya a hacer todo el trabajo por nosotros.
Tenemos que seguir estudiando, repasando y practicando.
Pero disponer de alguien que pueda corregirte, explicarte tus errores y adaptar las clases a tu nivel está siendo un complemento muy interesante para mi aprendizaje.
Además, si estáis pensando en probar Preply, podéis utilizar mi enlace de invitación:

Con este enlace podéis obtener un 70 % de descuento en vuestra clase de prueba, así que puede ser una buena oportunidad para probar una primera clase, conocer a un profesor y ver si este formato encaja con vuestra forma de aprender japonés.
Mi consejo sería aprovechar esa primera clase para explicar bien cuáles son vuestros objetivos, qué habéis estudiado hasta ahora y en qué aspectos queréis mejorar.
Seguiré utilizando la plataforma y, cuando lleve más tiempo con las clases, seguramente vuelva por aquí para contaros cómo ha evolucionado la experiencia.
Por ahora, me quedo con una idea que cada vez tengo más clara:
estudiar por mi cuenta me ha permitido llegar mejor preparado a las clases, y las clases están ayudándome a sacar mucho más partido a todo lo que estudio por mi cuenta.
Un pequeño círculo de aprendizaje en el que Goliat-Sensei, por supuesto, sigue vigilando que no bajemos el ritmo.
少しずつ
頑張って!
